
Ingredientes
- 1 Hueso añejo
- 1 Manteca añeja
- 1Trozo de Tocino
- 2 Pechuga de pollo
- 1 Tarro de garbanzos
Elaboración
Si los garbanzos no fuesen de bote, habría que dejarlos en agua la noche anterior, pero en este caso, nos ahorramos este paso. Llenamos de agua una olla grande de unos 7 litros, añadimos las pechugas, enjuagamos el hueso, la manteca y el tocino, ya que tienen demasiada sal y si no lo enjuagamos el caldo saldrá muy salado, lo agregamos a la olla, la tapamos y la dejamos que hierva, así durante 45 minutos, si hubiese espuma deberemos quitársela con una espumadera. Si tuviésemos una olla express sería más rápido, en unos 20 minutos lo tendríamos listo. Una vez transcurrido el tiempo echamos los garbanzos, dejamos hervir unos 10 minutos más, con un cuchillo pinchamos el pollo y cuando veamos que están blandos está listo. Probamos el caldo por si necesitamos echarle algo de sal y la sopa ya esta lista.
Cuando vayamos a poner el caldo en el plato deberemos de colar el caldo, para que no caigan ninguna mijilla o alguna impureza que se haya podido quedar en la olla y no hayamos podido quitar.
La sopa del puchero se sirve con dos o tres rodajas de pan, pero a mi no me gusta, así que le añado unos pocos más de garbanzos y ya está. También le podemos poner un poco de pollo.
Nota; El caldo que nos sobra nos servirá para hacer más sopas diferentes durante unos días, en caso de que no te apetezca al día siguiente más sopas, podemos congelar el caldo sin problema alguno y descongelarlo cuando más no apetezca.
En caso de que tengamos en casa una planta de hierbabuena, le podríamos poner unas hojas a nuestro plato, ya veréis lo bueno que está.
Cuando vayamos a poner el caldo en el plato deberemos de colar el caldo, para que no caigan ninguna mijilla o alguna impureza que se haya podido quedar en la olla y no hayamos podido quitar.
La sopa del puchero se sirve con dos o tres rodajas de pan, pero a mi no me gusta, así que le añado unos pocos más de garbanzos y ya está. También le podemos poner un poco de pollo.
Nota; El caldo que nos sobra nos servirá para hacer más sopas diferentes durante unos días, en caso de que no te apetezca al día siguiente más sopas, podemos congelar el caldo sin problema alguno y descongelarlo cuando más no apetezca.
En caso de que tengamos en casa una planta de hierbabuena, le podríamos poner unas hojas a nuestro plato, ya veréis lo bueno que está.
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